Tim Cook se despidió este lunes de su cargo como consejero delegado de Apple, posición que ocupó durante casi 15 años, y aseguró que, aunque su función dentro de la compañía cambiará, su vínculo con la comunidad de la tecnológica permanecerá intacto.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Cook agradeció a empleados, clientes y seguidores de Apple por acompañarlo durante su etapa al frente de la empresa.
“Les mando mucho cariño a la comunidad de Apple en mi último día como CEO. Mi cargo cambia mañana, pero el amor que siento por la comunidad de Apple nunca lo hará”, escribió.
El directivo, quien pasará a ocupar la presidencia ejecutiva del consejo de administración de la compañía, destacó además que la comunidad de Apple ha sido para él “una fuente constante de inspiración”.
“Mi gratitud es infinita, ¡y me entusiasma el próximo capítulo!”, añadió.
A partir del martes 1 de septiembre, John Ternus, hasta ahora vicepresidente senior de Ingeniería de Hardware, asumirá como nuevo CEO de Apple.
Su llegada ocurre en un momento clave para la tecnológica, que enfrenta el desafío de acelerar su estrategia en materia de inteligencia artificial, mantener su liderazgo en innovación y desenvolverse en un entorno geopolítico cada vez más complejo.
Durante la gestión de Cook, Apple fortaleció su división de servicios, amplió su catálogo de dispositivos y consolidó una extensa cadena de suministro global, factores que contribuyeron a posicionarla entre las compañías más valiosas y rentables del mundo.
Desde que asumió la dirección de Apple en 2011, la capitalización bursátil de la empresa pasó de aproximadamente 350 mil millones de dólares a alrededor de 4 billones de dólares.
Aunque deja la dirección general, Cook permanecerá vinculado a Apple como presidente ejecutivo del consejo de administración, desde donde tendrá, entre otras funciones, una mayor participación en las relaciones institucionales de la compañía con gobiernos y legisladores alrededor del mundo.




