La muerte del migrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha desatado una ola de indignación en Houston, Texas, donde cientos de personas salieron a las calles para exigir justicia, una investigación independiente y el esclarecimiento de los hechos.
Con pancartas con mensajes como «Justice for Lorenzo», «No más violencia contra los migrantes» e «ICE Out of Houston», familiares, activistas, organizaciones defensoras de derechos humanos y miembros de la comunidad latina realizaron una marcha que recorrió el centro de la ciudad hasta un centro federal de detención migratoria.
Lorenzo Salgado, de 52 años y originario de México, murió durante un operativo migratorio realizado por agentes del ICE. De acuerdo con la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el mexicano intentó escapar y utilizó su vehículo para embestir a un agente, quien respondió con disparos al considerar que su vida estaba en peligro.
Sin embargo, familiares y testigos rechazan esa versión. Aseguran que Lorenzo no representaba una amenaza y sostienen que pudo haber entrado en pánico al no identificar claramente a los agentes, quienes presuntamente se desplazaban en vehículos sin distintivos visibles. Por ello, exigen que se hagan públicos los videos de las cámaras corporales y cualquier otra evidencia que permita reconstruir lo ocurrido.
El caso ha causado especial conmoción porque, según personas cercanas a la víctima, Lorenzo llevaba más de 30 años viviendo en Estados Unidos, trabajaba en el sector de la construcción, era padre de familia y no contaba con antecedentes penales. Además, diversos reportes indican que ni siquiera era el objetivo principal del operativo realizado por las autoridades migratorias.
Durante la protesta participaron organizaciones como FIEL Houston, Texas Civil Rights Project y colectivos de apoyo a migrantes, cuyos representantes denunciaron un aumento en el uso de la fuerza durante las recientes redadas migratorias y pidieron una revisión de los protocolos empleados por el ICE.
Los manifestantes también solicitaron la intervención del Departamento de Justicia para garantizar una investigación imparcial, argumentando que el caso no debe quedar únicamente en manos de la misma agencia involucrada en el operativo.
El Gobierno de México informó que, a través de su Consulado en Houston, brinda acompañamiento legal y consular a la familia de Lorenzo Salgado. La presidenta Claudia Sheinbaum expresó sus condolencias y señaló que las autoridades mexicanas solicitarán el esclarecimiento de los hechos y darán seguimiento al proceso para que se determine si existió un uso excesivo de la fuerza.
La muerte de Lorenzo ocurre en medio del endurecimiento de la política migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que en los últimos meses ha intensificado las redadas y operativos contra personas en situación migratoria irregular en distintas ciudades de Estados Unidos.
El caso ha reabierto el debate sobre el uso de la fuerza por parte de agentes migratorios y las condiciones en las que se desarrollan estos operativos. Organizaciones defensoras de derechos humanos consideran que lo ocurrido podría convertirse en un caso emblemático sobre los riesgos que enfrentan miles de migrantes durante las acciones de control migratorio en territorio estadounidense.




