México volvió a destacar en una de las competencias más exigentes del atletismo internacional gracias al desempeño de varios corredores indígenas que conquistaron cinco medallas en el Maratón de la Gran Muralla China.
Los atletas mexicanos dominaron distintas categorías del evento, reconocido mundialmente por su extrema dificultad debido a sus pronunciadas pendientes y más de cinco mil escalones a lo largo del recorrido.
El rarámuri Antonio José Ramírez Hernández obtuvo la medalla de oro en la categoría masculina de 20 a 29 años, luego de completar la prueba con un tiempo de 3 horas, 27 minutos y 6 segundos.
En la rama femenil, Miriam Morales Hernández, originaria de Tlaxiaco, Oaxaca, también se llevó el primer lugar en la categoría de 20 a 29 años tras registrar un tiempo de 1 hora, 38 minutos y 49 segundos.
Otro de los grandes resultados llegó gracias al corredor rarámuri José Mario Ramírez Hernández, quien consiguió la medalla de plata en la categoría masculina de 35 a 39 años con un tiempo de 1 hora, 56 minutos y 41 segundos.
La atleta mixteca Balbina Morales Santiago logró la plata en la categoría femenil de 30 a 34 años al finalizar la carrera en 1 hora, 57 minutos y 59 segundos.
Por su parte, la rarámuri Sabina Martínez León obtuvo la medalla de bronce en la categoría femenil de 20 a 29 años después de completar el recorrido en 4 horas, 44 minutos y 22 segundos.
El Maratón de la Gran Muralla China es considerado uno de los más duros del mundo debido a las intensas subidas y bajadas que atraviesan el Paso Huangyaguan. La competencia exige una gran resistencia física y mental, especialmente por sus 5 mil 164 escalones distribuidos a lo largo del trayecto.
El desempeño de los atletas indígenas mexicanos volvió a poner en alto el nombre del país y reafirmó la tradición de resistencia y capacidad atlética de comunidades como la rarámuri y la mixteca, reconocidas históricamente por su habilidad en carreras de larga distancia.




