El empresario Elon Musk aseguró este martes ante un tribunal federal que fue engañado por los fundadores de OpenAI al financiar la organización bajo la premisa de que operaría sin fines de lucro y en beneficio de la humanidad.
Durante su testimonio en el juicio que enfrenta al magnate con la compañía creadora de ChatGPT, Musk afirmó que no habría aportado más de 40 millones de dólares si hubiera sabido que la organización evolucionaría hacia un modelo orientado a beneficios económicos. “Podría haberla iniciado como una empresa con fines de lucro, pero decidí no hacerlo”, declaró, según reportes citados en la audiencia.
El fundador de Tesla y SpaceX sostuvo que fue persuadido por Sam Altman y Greg Brockman para respaldar el proyecto bajo compromisos que, según su versión, no se cumplieron. Además, se atribuyó un papel central en los orígenes de OpenAI, desde la concepción de la idea hasta la selección de talento clave.
El caso, que se desarrolla en una corte federal en Oakland, podría tener implicaciones significativas para el futuro de la empresa, que contempla salir a bolsa hacia finales de este año. Musk ha solicitado que se revierta la aprobación que permitió a OpenAI transformarse en una entidad con fines de lucro, además de una compensación económica y la destitución de Altman.
Por su parte, OpenAI ha rechazado las acusaciones, calificando la demanda como infundada y motivada por intereses competitivos. La compañía sostiene que Musk busca frenar su avance en el sector de la inteligencia artificial mediante acciones legales.
Como parte de las pruebas presentadas, se dio a conocer un correo electrónico de 2015 en el que Altman reconoce a Musk como “la principal inspiración” detrás del proyecto. En ese intercambio, también se evidencia la preocupación del empresario por establecer mecanismos de gobernanza que evitaran desviaciones en la misión original de la organización.
La relación entre Musk y OpenAI se deterioró en 2018, cuando el empresario abandonó la junta directiva tras desacuerdos internos. Desde entonces, la compañía ha evolucionado hacia una estructura de beneficio limitado y, más recientemente, ha avanzado en su transición hacia un modelo con fines de lucro, con el respaldo de reguladores en Estados Unidos.
El juicio continuará esta semana con el contrainterrogatorio de Musk, en un proceso que no solo enfrenta a figuras clave del sector tecnológico, sino que también pone en el centro del debate el rumbo ético y económico del desarrollo de la inteligencia artificial.




