El Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, firmó un acuerdo con representantes de la industria siderúrgica y de la construcción para priorizar el uso de acero nacional, con el objetivo de fortalecer la producción interna, generar empleo y reducir la dependencia de importaciones.
El convenio, presentado durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, forma parte del Plan México y del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, y busca alinear esfuerzos entre el sector público y privado para impulsar la industrialización del país.
¿En qué consiste el acuerdo?
La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, explicó que el acuerdo se articula en tres ejes principales:
- Contrataciones públicas: Se priorizará el uso de acero producido en México en obras gubernamentales, garantizando condiciones de abasto, calidad y precios competitivos.
- Financiamiento para infraestructura: Se promoverán mecanismos que faciliten recursos para proyectos que utilicen insumos nacionales.
- Vinculación con programas de vivienda: El acero mexicano tendrá un papel central en los desarrollos habitacionales impulsados por el Gobierno.
El enfoque, en palabras de Buenrostro, es generar condiciones que fortalezcan el empleo, el crecimiento económico y la capacidad industrial del país.
Un sector estratégico
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, subrayó que la siderurgia es clave no solo para la economía, sino también para la autonomía productiva. “No nada más el precio importa, también dónde se produce”, afirmó, al destacar que el acuerdo busca que México “importe menos y produzca más”.
El acero es un insumo esencial para múltiples sectores, desde la construcción de vivienda hasta proyectos de energía, agua y transporte. De hecho, la industria de la construcción consume alrededor del 60 % del acero en el país, según datos del sector.
Impacto esperado
Desde la iniciativa privada, el acuerdo fue recibido como una señal de certidumbre. La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero estimó que el convenio permitirá respaldar cerca de 90 mil empleos directos y fortalecer inversiones en curso por más de 8 mil millones de dólares.
Además, se espera que la estrategia contribuya a elevar el contenido nacional en las cadenas productivas y avanzar en la sustitución de importaciones, un objetivo recurrente en la política industrial reciente.
Una apuesta por la producción interna
El acuerdo involucra a 19 instituciones públicas y tres cámaras empresariales, en un esfuerzo coordinado que busca reposicionar a México como un actor más sólido en la producción de insumos estratégicos.
Aunque el reto será equilibrar competitividad, costos y capacidad productiva, el mensaje del Gobierno es claro: en la nueva hoja de ruta industrial, el acero hecho en México quiere convertirse en columna vertebral del desarrollo.




