El Gobierno de Estados Unidos anunció este lunes nuevas restricciones de visa contra 75 personas presuntamente vinculadas al Cártel de Sinaloa, en una medida que busca reforzar su estrategia de seguridad contra organizaciones criminales transnacionales.
El secretario de Estado, Marco Rubio, informó que las sanciones alcanzan a familiares y asociados cercanos de individuos relacionados con este grupo delictivo. “La Administración Trump continúa haciendo que nuestra nación y región sean más seguras y fuertes”, señaló en un mensaje difundido en redes sociales.
Rubio subrayó que el Departamento de Estado mantendrá acciones firmes para “proteger a los estadounidenses de los peligrosos narcoterroristas y las drogas mortales”, en referencia al impacto del narcotráfico, particularmente el tráfico de fentanilo.
Desde febrero de 2025, el Cártel de Sinaloa fue designado oficialmente por Washington como Organización Terrorista Extranjera, una categoría que amplía las herramientas legales para sancionar no solo a sus miembros, sino también a su red de apoyo. En esta misma lista figuran otros grupos criminales mexicanos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Noreste, la Nueva Familia Michoacana, el Cártel del Golfo y Cárteles Unidos.
Estas organizaciones han mantenido durante décadas una presencia activa en México y han extendido sus operaciones hacia Estados Unidos, Centroamérica, Sudamérica y Europa. Además del narcotráfico, diversifican sus actividades en delitos como tráfico de personas, secuestro y extorsión.
El anuncio se produce en un contexto de tensiones internas dentro del propio Cártel de Sinaloa. Desde septiembre de 2024, se ha intensificado un conflicto entre las facciones conocidas como “Los Chapitos” y “Los Mayos”, tras las detenciones en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López.
La medida de restricción de visas forma parte de un enfoque más amplio que apunta no solo a desarticular las estructuras operativas de los cárteles, sino también a limitar su entorno financiero y social, cerrando el acceso a territorio estadounidense a quienes, directa o indirectamente, contribuyen a su funcionamiento.




