
Un eclipse lunar total transformó la noche de este martes en un espectáculo astronómico de alcance internacional. La llamada “Luna de sangre” fue visible durante aproximadamente una hora desde el este de Asia hasta América central y del norte, marcando el primer eclipse lunar de 2026.
En México, la fase total del fenómeno pudo observarse después de las 5:30 horas (tiempo local) y fue visible en todo el territorio nacional, ofreciendo a millones de personas la oportunidad de contemplarlo a simple vista, sin necesidad de equipo especializado.
De acuerdo con información de la NASA, el eclipse fue visible en Japón, Australia, la región del Pacífico y en América central y del norte —donde ocurrió durante la madrugada—, así como en algunos puntos del oeste de Sudamérica. En Asia central y la mayor parte de Sudamérica solo pudo apreciarse de forma parcial, mientras que en África y Europa no fue visible.
En ciudades como Tokio, alrededor de las 20:00 horas locales, la observación se vio limitada por la nubosidad persistente durante el día, lo que dificultó la visibilidad plena del fenómeno.
¿Por qué la Luna se torna roja?
Un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre el satélite natural. En su fase total, aunque la Luna queda completamente dentro de la sombra terrestre, no desaparece de la vista: adquiere un tono rojizo debido a que parte de la luz solar es filtrada y desviada por la atmósfera de la Tierra, fenómeno que dispersa las longitudes de onda más cortas y permite el paso de las tonalidades rojizas.
Este efecto óptico es el que da origen al término popular “Luna de sangre”.
El evento astronómico transcurrió sin incidentes y pudo disfrutarse sin riesgos para la vista, a diferencia de los eclipses solares. Con este fenómeno, 2026 inicia su calendario astronómico con uno de los espectáculos más esperados por aficionados y especialistas.



