El máximo tribunal determinó que el mandatario se extralimitó al usar una ley de emergencia para imponer gravámenes en tiempos de paz; la decisión podría abrir la puerta a reembolsos millonarios.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “profundamente decepcionante” y “decisión terrible” el fallo de la Corte Suprema que limita su capacidad para imponer aranceles bajo poderes de emergencia, en uno de los mayores reveses judiciales a su agenda durante su segundo mandato.
En una comparecencia improvisada desde la Casa Blanca, horas después de conocerse la resolución del Supremo —adoptada por una mayoría clara de 6-3—, Trump sostuvo que el caso era “importante, más como símbolo de seguridad económica y nacional”.
El fallo establece que el Gobierno no tiene facultades inherentes en tiempos de paz para imponer aranceles basándose en la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977, norma que el mandatario utilizó como pilar legal para sustentar buena parte de su política comercial.
Acusaciones y defensa presidencial
Trump fue más allá al advertir que, en su opinión, el tribunal “ha sido influido por intereses extranjeros y por un movimiento político que es mucho más pequeño de lo que la gente podría imaginar”. También afirmó que los países que, según él, “han estado estafando” a Estados Unidos “durante años están eufóricos” tras la decisión.
El presidente expresó su “vergüenza” por la postura de algunos magistrados y agradeció a los jueces disidentes —Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh— por su “fuerza, sabiduría y amor” al país. “Al leer las opiniones de disenso, nadie puede argumentar en contra”, sostuvo.
Pese al revés, Trump aseguró que su administración cuenta con “alternativas muy poderosas” para continuar aplicando aranceles. “Existen métodos, prácticas, leyes y facultades, reconocidos por todo el Tribunal en esta terrible decisión, y también reconocidos por el Congreso, que son incluso más poderosos que los aranceles de la IEEPA”, afirmó.
Alcance del fallo y efectos económicos
En su resolución, el Supremo argumentó que el uso de la IEEPA para imponer aranceles supone una delegación excesivamente amplia del poder tributario que la Constitución reserva al Congreso, al considerar que los gravámenes son una forma de impuesto que recae en los ciudadanos.
Entre las medidas afectadas figuran la tarifa global base del 10% a las importaciones, los llamados gravámenes “recíprocos” anunciados en abril de 2025 y los aranceles adicionales del 25% a México y Canadá, destinados a presionar a ambos países para frenar el tráfico de drogas como el fentanilo hacia territorio estadounidense.
El fallo también impacta la suspensión de la exención arancelaria para envíos ‘de minimis’, vigente durante casi un siglo y clave para el comercio electrónico, así como los incrementos de hasta 50% a productos de Brasil e India, adoptados como represalia por el enjuiciamiento del expresidente brasileño Jair Bolsonaro y por la compra de crudo ruso, respectivamente.
De acuerdo con estimaciones citadas por la Casa Blanca, la decisión podría implicar el reembolso de hasta 240 mil millones de dólares recaudados bajo los llamados “gravámenes recíprocos”.
La resolución del Supremo redefine el alcance del poder ejecutivo en materia comercial y anticipa una nueva disputa política y legislativa sobre la estrategia arancelaria de la mayor economía del mundo.




