El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, continuará en prisión luego de que un juez federal lo vinculara a proceso por el presunto delito de peculado, relacionado con el desvío de aproximadamente cinco millones de pesos de recursos públicos durante su administración.
La resolución fue emitida por un juez de control del Centro de Justicia Penal Federal en el Reclusorio Norte, quien consideró que existen elementos suficientes para iniciar un nuevo proceso penal contra el exmandatario. Además, ratificó la medida cautelar de prisión preventiva justificada, por lo que Duarte permanecerá recluido mientras se desarrolla la investigación.
De acuerdo con la acusación, los recursos presuntamente desviados estaban destinados a servicios de salud y programas de apoyo para grupos vulnerables, pero habrían sido utilizados con fines no justificados.
Este nuevo proceso ocurre en un momento clave, ya que Duarte estaba próximo a cumplir una condena de nueve años por delitos de asociación delictuosa y lavado de dinero, lo que podría haberle permitido recuperar su libertad el 15 de abril de 2026. Sin embargo, la vinculación a proceso por peculado impide su salida en esa fecha y prolonga su estancia en prisión.
La Fiscalía General de la República presentó datos de prueba que sustentan la acusación y el juez otorgó un plazo de seis meses para la investigación complementaria.
Con esta decisión, Javier Duarte enfrentará un nuevo juicio que podría extender su permanencia en prisión y sumar más cargos a su historial judicial.




