La ciudad de París celebró este miércoles el regreso del movimiento de las emblemáticas palas rojas del Moulin Rouge, más de un año después de que una tormenta las derribara en abril de 2024, dejando en silencio uno de los símbolos más icónicos de la capital francesa.
El Moulin Rouge, ubicado en el barrio de Montmartre y fundado en 1889, volvió a lucir su característica rueda giratoria sobre la fachada del cabaret, en un acto simbólico que fue acompañado por música, danza y luces, ante cientos de asistentes y turistas que se congregaron para presenciar el momento.
Símbolo de la vida nocturna parisina
Las palas del molino, que giraban diariamente desde hace más de un siglo, se detuvieron por primera vez en décadas luego de que una fuerte tormenta derribara parte de la estructura en abril de 2024. Desde entonces, se llevaron a cabo trabajos de restauración con materiales reforzados para garantizar su estabilidad sin alterar su diseño original.
“Hoy el Moulin Rouge vuelve a girar y con él, gira el corazón de Montmartre y de todo París”, declaró Anne Hidalgo, alcaldesa de la ciudad, durante el acto conmemorativo.
El regreso del icónico molino no solo representa la restauración de un monumento, sino también la reconexión con el espíritu cultural y artístico de la ciudad, fuertemente golpeado por las crisis sociales y climáticas de los últimos años.




