El ataque atribuido a combatientes hutíes dejó 12 muertos y más de 300 heridos, provocando escenas de terror entre pasajeros y trabajadores del aeropuerto de la capital saudita.
El aeropuerto de Riad se convirtió el sábado en escenario de una de las jornadas más violentas registradas en Arabia Saudita en más de una década, luego de un ataque que dejó 12 personas muertas y más de 300 heridas, según reportes citados por la AFP.
El incidente provocó escenas de pánico entre los pasajeros. Una fuerte explosión sacudió las instalaciones y, en cuestión de segundos, decenas de personas comenzaron a correr en busca de refugio.
“Escuché un ruido muy fuerte, tan fuerte que sentí que el aeropuerto se estremecía”, relató a la AFP un residente de Riad de 32 años.
El hombre contó que, tras activarse las sirenas de alarma, pasajeros de la terminal 3 comenzaron a correr hacia otras zonas del aeropuerto.
“Algunos tenían la cara cubierta de sangre”, relató. Otros, según su testimonio, habían sufrido graves heridas en las extremidades, mientras algunas personas intentaban trasladar a los heridos.
“Se me heló la sangre. No sabía adónde ir ni qué hacer”, recordó.
Ante la emergencia, el personal de seguridad condujo a varios pasajeros hacia una planta inferior, donde permanecieron resguardados durante aproximadamente una hora antes de recibir autorización para abandonar el aeropuerto.
Hospitales activaron protocolos de emergencia
La magnitud del ataque también se reflejó en los hospitales de Riad. El Ministerio de Salud activó protocolos para atender un evento con múltiples víctimas y ordenó al personal médico presentarse en los centros de salud de la capital.
Un médico entrevistado por la AFP describió una situación que calificó como excepcional, con numerosos pacientes que presentaban heridas graves.
Entre los afectados había peregrinos que se dirigían hacia La Meca y que llegaron a los hospitales con sus tradicionales prendas blancas manchadas de sangre.
“Las cifras eran mucho más altas que cualquier cosa que hubiera visto aquí antes”, relató el médico.
Los pacientes presentaban lesiones graves en brazos y piernas, además de fragmentos de vidrio incrustados en el rostro y los ojos.
Arabia Saudita denuncia un “crimen de guerra”
Un portavoz militar saudita calificó el ataque como un “crimen de guerra en toda regla”, mientras las autoridades enfrentan nuevas críticas por la falta de información pública sobre este tipo de agresiones.
Los combatientes hutíes, respaldados por Irán, han convertido a Arabia Saudita en uno de sus objetivos recurrentes dentro de la escalada del conflicto en Yemen.
Sin embargo, las autoridades sauditas han mantenido una comunicación limitada sobre los ataques. Incluso los mensajes de alerta que anteriormente advertían a los residentes sobre posibles agresiones han disminuido durante las últimas semanas.
Esta falta de información ha generado preocupación entre los habitantes de Riad.
“Quiero irme de aquí”, declaró un vecino de la capital a la AFP.
El hombre reconoció que las autoridades pueden buscar evitar el pánico, pero consideró que mantener informada a la población también puede contribuir a reducir la incertidumbre.
“Entiendo que no quieran causar pánico, pero que hablen con nosotros. Los canales de comunicación nos tranquilizarán”, lamentó.
Mientras continúan las investigaciones sobre el ataque, el episodio volvió a poner de manifiesto la vulnerabilidad de la población civil ante la escalada de violencia vinculada con el conflicto en Yemen.




