
Lionel Messi disputó su último partido con la selección de Argentina y puso punto final a una historia de más de dos décadas con la camiseta albiceleste.
El capitán argentino se despidió con un gol de penalti en la victoria 3-0 frente a Benín en el estadio Monumental de Buenos Aires, donde más de 85 mil aficionados participaron en una noche preparada como homenaje a uno de los futbolistas más importantes en la historia del país.
Messi, de 39 años, cerró su trayectoria internacional con 208 partidos y 126 goles, consolidándose como el jugador con más apariciones y máximo goleador histórico de Argentina. Antes del encuentro de despedida acumulaba 207 partidos y 125 anotaciones.
El último gol de Messi con Argentina
El momento más esperado llegó al minuto 70.
Messi tomó el balón para cobrar un penalti y convirtió el que sería su gol número 126 y último con la selección argentina.
La anotación provocó una de las mayores ovaciones de la noche en un Monumental que había convertido el encuentro en una celebración permanente de su capitán.
Argentina abrió el marcador al minuto 48, cuando Nicolás Otamendi aprovechó un servicio procedente de Messi para colocar el 1-0.
Más tarde, Nico Paz amplió la ventaja con un disparo desde fuera del área antes de que Messi completara el marcador desde el punto penal.
El resultado terminó siendo prácticamente secundario frente al significado del encuentro: el cierre de la carrera internacional de un futbolista que vistió durante 21 años la camiseta argentina.
El Monumental se detuvo para homenajear al número 10
La despedida comenzó mucho antes del silbatazo final.
Al cumplirse el minuto 10, el encuentro fue detenido durante unos instantes para que todo el estadio pudiera rendir homenaje al capitán.
Los más de 85 mil aficionados presentes se pusieron de pie mientras coreaban su nombre, acompañados de fuegos artificiales y diferentes reconocimientos preparados para la ocasión.
La Asociación del Fútbol Argentino había bautizado la despedida como “La noche que nadie quiere que termine”, mientras otra de las campañas alrededor del encuentro utilizó la frase “El último tango tenía que ser en Argentina”.
De un debut con expulsión a convertirse en campeón del mundo
La historia de Messi con la selección mayor comenzó en agosto de 2005, durante un amistoso frente a Hungría.
Su debut tuvo un inicio inesperado: ingresó como suplente y fue expulsado apenas unos segundos después.
Lo que siguió fue una carrera internacional difícil de imaginar en aquel momento.
Messi terminó convirtiéndose en el futbolista con más encuentros y más goles en la historia de Argentina, además de disputar seis Copas del Mundo.
Su etapa más exitosa con la selección llegó durante sus últimos años.
El argentino conquistó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y nuevamente la Copa América en 2024.
La Copa del Mundo de 2022 representó especialmente el título que había perseguido durante buena parte de su carrera y terminó de transformar su relación con una afición argentina que durante años había comparado constantemente su trayectoria con la de Diego Armando Maradona.
Una despedida cargada de símbolos
Una vez terminado el encuentro contra Benín, futbolistas de ambas selecciones se acercaron a Messi para despedirlo.
La ceremonia culminó con diferentes homenajes dentro del Monumental y un espectáculo de drones que proyectó imágenes relacionadas con el número 10 y su trayectoria con Argentina.
Messi deja así la selección con 126 goles en 208 partidos, después de una carrera internacional que comenzó en 2005 y terminó 21 años después en el mismo país que finalmente lo adoptó como uno de sus grandes símbolos deportivos.
Su historia con Argentina termina, pero su carrera profesional continúa a nivel de clubes con el Inter Miami.
Para la Albiceleste comienza ahora otra etapa: por primera vez en más de dos décadas tendrá que construir su futuro sin Lionel Messi vistiendo la camiseta número 10.



