La nueva película de Resident Evil tuvo un arranque histórico en cines al recaudar 108.3 millones de dólares a nivel mundial durante su primer fin de semana, convirtiéndose en el mejor estreno de la franquicia.
La cinta, dirigida por Zach Cregger, consiguió alrededor de 60 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, mientras que en los mercados internacionales sumó otros 48.3 millones.
Con estas cifras, la producción superó ampliamente los debuts de las anteriores entregas cinematográficas de Resident Evil y estableció un nuevo récord para la saga.
El resultado también destaca porque los 108.3 millones de dólares obtenidos en apenas unos días ya superan la recaudación mundial total de la primera película de Resident Evil, estrenada en 2002, que terminó con alrededor de 103 millones.
La diferencia es todavía mayor frente a Resident Evil: Welcome to Raccoon City, que cerró su recorrido comercial con aproximadamente 41.9 millones de dólares a nivel global.
La nueva película tuvo un presupuesto de producción estimado en 75 millones de dólares, sin contar gastos de promoción, por lo que su fuerte desempeño inicial representa una señal positiva para Sony, Constantin Film y las compañías involucradas en el proyecto.
Esta entrega plantea una nueva interpretación del universo de Resident Evil y no continúa directamente la historia protagonizada anteriormente por Milla Jovovich.
La trama sigue a Bryan, interpretado por Austin Abrams, un mensajero médico que queda atrapado en medio de un brote mientras intenta completar una entrega.
El reparto también incluye a Zach Cherry, Kali Reis y Paul Walter Hauser, mientras que el guion fue desarrollado por Zach Cregger junto con Shay Hatten.
Además del buen desempeño en taquilla, la película recibió una recepción crítica favorable. Los primeros reportes señalan niveles de aprobación cercanos al 95 por ciento en Rotten Tomatoes y una calificación B+ entre el público medido por CinemaScore.
El éxito llega además en un año especial para la franquicia, que celebra tres décadas desde el lanzamiento del primer videojuego en 1996.
La saga continúa siendo una de las propiedades más importantes de Capcom, con más de 180 millones de videojuegos vendidos a lo largo de su historia.
Con este estreno, Resident Evil demuestra que todavía conserva una enorme fuerza comercial y vuelve a colocar a la franquicia entre las producciones de terror y acción más exitosas de la pantalla grande




