
El avión de carga de Amazon que se accidentó el domingo al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Miami chocó contra dos vehículos después de salirse de la pista, entre ellos una camioneta en la que viajaban siete personas.
La presidenta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB, por sus siglas en inglés), Jennifer Homendy, confirmó este lunes la secuencia preliminar del accidente durante una conferencia de prensa realizada en el aeropuerto.
De acuerdo con Homendy, la aeronave abandonó la pista 30 tras aterrizar, golpeó varios equipos de navegación y posteriormente impactó contra una Ford Econoline blanca modelo 2012, propiedad de Professional Ocean Service Corporation, empresa de limpieza subcontratada por aerolíneas.
“En ella viajaban siete personas”, detalló la funcionaria.
Después de esa colisión, el Boeing 767-300, operado por la compañía 21 Air, atravesó una valla perimetral y chocó contra un Toyota Corolla Cross LE que circulaba por la avenida Northwest 67th.
Posteriormente, la aeronave impactó una segunda valla que separaba una zona en la que se encontraban estacionados robotaxis de Tesla.
El avión había despegado de San Juan, Puerto Rico, y realizaba su tercer vuelo del día. Previamente había cubierto los trayectos Cincinnati-Miami y Miami-San Juan antes de regresar a la ciudad de Florida.
El accidente dejó cinco personas muertas y otras cinco heridas, tres de ellas de gravedad.
Homendy señaló que las autoridades continúan con las labores de recuperación de los cuerpos de las víctimas y subrayó que esa tarea tiene prioridad sobre el avance de la investigación.
“La investigación, el acceso a la aeronave y las pruebas pueden esperar mientras se lleva a cabo esta labor. Reunir a las familias con sus seres queridos es lo más importante”, afirmó.
La NTSB también recuperó la caja negra de la aeronave, que será trasladada a sus instalaciones para ser analizada.
Homendy indicó que espera contar con más información sobre el accidente este martes.
La funcionaria describió el lugar del siniestro como una escena “devastadora”, con escombros distribuidos en una amplia zona.
“Es difícil de ver, y estoy segura de que también debe ser muy difícil para los servicios de emergencia”, señaló.
La investigación analizará, entre otros elementos, el historial del vuelo, la experiencia de la tripulación, las condiciones meteorológicas al momento del accidente y el estado de la aeronave.
Hasta ahora, las autoridades no han divulgado las identidades de las víctimas ni el estado del piloto y copiloto que viajaban a bordo.



