El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cargar contra Canadá al acusar al gobierno canadiense de imponer durante años “enormes aranceles” a los agricultores estadounidenses, en medio de una nueva escalada comercial entre Washington y Ottawa.
A través de un mensaje publicado en Truth Social, Trump aseguró que esa situación “se acabó” y volvió a cuestionar la relación comercial entre ambos países, al señalar que Canadá busca beneficiarse del acceso al mercado estadounidense sin aceptar las condiciones que su administración considera justas.
Las declaraciones se producen después de la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50% sobre alrededor de 20 mil millones de dólares en productos canadienses, una medida que profundizó las tensiones entre dos de los principales socios comerciales de América del Norte.
Uno de los principales puntos de conflicto es el sector lácteo. La administración Trump acusa a Canadá de mantener un sistema de cuotas y aranceles que limita el acceso de productores estadounidenses a su mercado, especialmente en productos como queso, leche y otros derivados.
La Casa Blanca sostiene que estas políticas representan un trato discriminatorio contra las empresas de Estados Unidos y las ha utilizado como argumento para justificar nuevos gravámenes sobre productos canadienses.
En respuesta, el gobierno canadiense ha rechazado las acusaciones de Washington y anunció que aplicará medidas de represalia “dólar por dólar” contra productos estadounidenses a partir del próximo 8 de septiembre.
Entre los sectores que podrían verse afectados por la respuesta canadiense se encuentran el acero, productos lácteos, electrónicos, electrodomésticos y maquinaria agrícola.
La disputa se da además después del fracaso de nuevas negociaciones comerciales entre ambos gobiernos, que no lograron alcanzar un acuerdo para reducir las tensiones arancelarias.
El conflicto podría tener repercusiones importantes para consumidores y empresas de ambos países, ya que Estados Unidos y Canadá mantienen uno de los intercambios comerciales más grandes del mundo, con cientos de miles de millones de dólares en bienes y servicios cada año.
Mientras Trump mantiene la presión sobre Ottawa, Canadá ha advertido que responderá a cualquier medida que considere injustificada, aumentando el riesgo de una guerra comercial prolongada entre los dos países.




