Los despliegues de la Guardia Nacional ordenados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Los Ángeles, Washington, Memphis y Nueva Orleans no lograron reducir los delitos violentos, de acuerdo con un análisis publicado por el Center for American Progress (CAP).
Las cuatro ciudades están gobernadas por autoridades demócratas y fueron señaladas por la Casa Blanca como puntos prioritarios dentro de su estrategia federal de seguridad.
En junio de 2025, Trump asumió el control de efectivos de la Guardia Nacional de California sin la autorización del gobernador Gavin Newsom, una medida que no se aplicaba en el estado desde hacía seis décadas.
La administración federal justificó el despliegue con el argumento de que era necesario restablecer el orden en Los Ángeles, después de las protestas provocadas por las redadas migratorias.
Posteriormente, el mandatario aplicó una estrategia similar en Washington, Memphis y Nueva Orleans. También intentó desplegar tropas en Chicago y Portland, pero tribunales federales frenaron esas operaciones.
Trump ha sostenido en distintas ocasiones que la presencia de la Guardia Nacional contribuyó a disminuir la delincuencia. Sin embargo, el informe del CAP concluyó que la tendencia a la baja ya se registraba antes de las intervenciones y que, en algunos casos, los delitos violentos aumentaron ligeramente.
Los Ángeles y Washington registraron incrementos
En Los Ángeles, la tasa mensual de delitos violentos era de 56.86 por cada 100 mil habitantes al momento del despliegue. Para diciembre de 2025, cuando todavía había integrantes de la Guardia Nacional en las calles, el indicador aumentó a 58, según el análisis.
En Washington ocurrió una situación similar. La tasa de delitos violentos se ubicaba en 13.27 por cada 100 mil habitantes en agosto de 2025, cuando comenzaron los operativos, y aumentó a 19.68 en febrero de 2026.
El estudio señala que las ciudades intervenidas o amenazadas con despliegues federales habían registrado, durante los 12 meses anteriores, una reducción promedio del 14 por ciento en los delitos violentos y del 22 por ciento en los homicidios.
Esto indica, según el CAP, que la disminución de la criminalidad ya estaba en marcha antes de la llegada de las tropas.
Operativos costarían cerca de 2 mil millones de dólares
El Center for American Progress estimó que los despliegues podrían costar a los contribuyentes cerca de 2 mil millones de dólares para finales de 2026.
“Los datos finalmente han desmentido la retórica: la estrategia insignia de seguridad pública de Donald Trump no ha tenido ningún efecto cuantificable en la reducción de los delitos violentos y, sin embargo, costará a los contribuyentes cerca de 2 mil millones de dólares para finales de año”, afirmó Chandler Hall, director asociado de Seguridad Pública del CAP.
Hall pidió dejar de financiar estos operativos, a los que calificó como costosos e ineficaces, y propuso destinar mayores recursos a estrategias locales, tecnología y programas comunitarios de prevención del delito.




