Autoridades sanitarias de Estados Unidos investigan un aumento de casos de ciclosporiasis, una infección intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis, que suele transmitirse mediante agua o alimentos contaminados.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC) reportaron 145 casos adquiridos dentro del país entre el 1 de mayo y el 16 de junio de 2026. De ese total, 20 personas fueron hospitalizadas y no se registraron muertes. Los contagios fueron identificados en 17 estados, aunque la agencia aclaró que, hasta ahora, no hay evidencia de un solo brote multiestatal que vincule todos los casos.
Las cifras más recientes en algunos estados apuntan a un incremento mayor. En Michigan, los casos pasaron de 170 el 30 de junio a 572 el 4 de julio, de acuerdo con reportes basados en información del Departamento de Salud y Servicios Humanos estatal. Medios estadounidenses reportaron posteriormente que la cifra en esa entidad superó los mil casos, con decenas de hospitalizaciones.
Los CDC señalaron que las investigaciones continúan para identificar posibles grupos de contagio y fuentes comunes de exposición. La agencia también advirtió que el número real de infecciones podría ser mayor, debido a que algunas personas se recuperan sin buscar atención médica o no son sometidas a pruebas específicas.
La ciclosporiasis se adquiere principalmente al consumir alimentos o agua contaminados con materia fecal que contiene el parásito. En brotes anteriores, la infección se ha relacionado con productos agrícolas frescos, como verduras de hoja verde, mezclas para ensalada, hierbas, chícharos y frutos rojos. Hasta ahora, las autoridades no han confirmado un solo alimento como origen de los casos actuales.
Diarrea persistente, el principal síntoma
El síntoma más común de la ciclosporiasis es la diarrea acuosa, que puede ser frecuente y prolongada. También pueden presentarse pérdida del apetito, pérdida de peso, cólicos, distensión abdominal, gases, náuseas y fatiga. En algunos casos aparecen vómito, dolor corporal, dolor de cabeza, fiebre leve y otros síntomas parecidos a los de una gripe.
Los síntomas suelen iniciar aproximadamente una semana después de consumir agua o alimentos contaminados, aunque pueden aparecer desde dos días hasta dos semanas o más después de la exposición. Sin tratamiento, las molestias pueden durar desde varios días hasta más de un mes; además, la diarrea puede desaparecer y regresar.
Las autoridades recomiendan acudir con un profesional de la salud si se presentan síntomas compatibles, especialmente cuando la diarrea persiste varios días o causa signos de deshidratación. El diagnóstico puede requerir pruebas de laboratorio específicas y el tratamiento debe ser indicado por personal médico.
Para reducir el riesgo de infección, los CDC recomiendan lavarse las manos con agua y jabón antes y después de manipular frutas y verduras crudas, lavar los productos agrícolas bajo agua corriente antes de comerlos, cortarlos o cocinarlos, tallar frutas y verduras firmes con un cepillo limpio, retirar partes dañadas o golpeadas y refrigerar los productos cortados, pelados o cocidos dentro de las dos horas posteriores a su preparación.
La agencia advierte que, en zonas donde la ciclosporiasis es frecuente, la desinfección química rutinaria del agua o de los alimentos puede no ser suficiente para eliminar el parásito. Por ello, además del lavado, se recomienda extremar las medidas de higiene y evitar productos o agua que puedan estar contaminados.




