El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó oficialmente el nuevo Air Force One, un Boeing 747-8 remodelado con una inversión cercana a los 400 millones de dólares y donado por Qatar para reforzar temporalmente la flota presidencial.
La aeronave fue exhibida por primera vez en un hangar de la Base Conjunta Andrews, ubicada a las afueras de Washington, donde Trump descendió por la escalinata del avión ante medios de comunicación y autoridades militares.
«No habrá nunca uno como este. Es muy único. Se considera el avión más lujoso del mundo», afirmó el mandatario durante la presentación.
El nuevo aparato luce un diseño en rojo, blanco y azul, inspirado en los colores de la bandera estadounidense, una propuesta impulsada por el propio Trump para modernizar la imagen de la aeronave presidencial.
Sustituirá temporalmente a una flota envejecida
La incorporación del Boeing 747-8 llega tras el retiro operativo de uno de los actuales VC-25A, un Boeing 747-200B que durante más de tres décadas sirvió como Air Force One en los viajes presidenciales.
La aeronave realizó recientemente su último vuelo al trasladar a Trump de regreso a Washington tras participar en la cumbre del G7 celebrada en Francia.
El Pentágono aceptó la donación del gobierno de Qatar, considerado uno de los principales aliados de Estados Unidos en Medio Oriente. Sin embargo, la decisión generó cuestionamientos éticos y preocupaciones relacionadas con la seguridad y el origen extranjero del avión.
Proceso de certificación y pruebas
La Fuerza Aérea estadounidense informó que el avión, identificado bajo la designación militar VC-25B Bridge, iniciará un periodo de pruebas y certificaciones en la Base Conjunta Andrews antes de incorporarse formalmente al servicio presidencial.
Durante esta etapa se evaluarán sus capacidades operativas, sistemas de comunicación y protocolos de seguridad para garantizar que pueda transportar al presidente bajo los más altos estándares de protección.
«La seguridad y la protección del comandante en jefe son nuestra máxima prioridad», señaló el secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, general Ken Wilsbach, destacó que cualquier aeronave que opere bajo el distintivo Air Force One debe cumplir estrictos requisitos para mantener al presidente seguro y permanentemente conectado durante sus desplazamientos.
En espera de los nuevos aviones presidenciales
El Boeing 747-8 será utilizado de manera temporal mientras Boeing concluye la construcción y modernización de los dos nuevos aviones presidenciales encargados durante el primer mandato de Trump.
Las autoridades consideran que esta incorporación ayudará a reducir la presión operativa sobre la actual flota presidencial, cuyos periodos de mantenimiento se han vuelto cada vez más prolongados debido a su antigüedad.




