La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, lanzó una dura crítica al Gobierno Federal al advertir que cualquier eventual incursión de fuerzas extranjeras en territorio mexicano o una posible afectación al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sería consecuencia de las decisiones tomadas por la administración de la Cuarta Transformación.
Las declaraciones surgen en medio de la polémica generada por un operativo contra grupos criminales en la Sierra Tarahumara, en el que presuntamente participaron agentes estadounidenses. El caso ha provocado una confrontación política entre el gobierno estatal y legisladores de Morena, quienes incluso han impulsado acciones para investigar la actuación de la mandataria estatal.
Campos rechazó haber autorizado o tenido conocimiento previo de la participación de agentes extranjeros y afirmó que existe una estrategia para responsabilizarla de un asunto que, según sostiene, corresponde esclarecer a las autoridades federales. La gobernadora también defendió la necesidad de mantener una coordinación estrecha con Estados Unidos en materia de seguridad debido a la condición fronteriza de Chihuahua y a los desafíos que representa el combate al crimen organizado.
La mandataria señaló que una relación deteriorada con el vecino país del norte podría generar consecuencias importantes para México, especialmente en materia económica y comercial. En ese contexto, advirtió que una eventual afectación al T-MEC tendría repercusiones directas sobre la inversión, el empleo y la competitividad del país.
Las declaraciones se producen en un momento de alta sensibilidad en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, donde temas como la seguridad fronteriza, el tráfico de drogas, la migración y la cooperación comercial ocupan un lugar prioritario en la agenda de ambos gobiernos.
Mientras Morena mantiene sus críticas contra la gobernadora por el caso relacionado con los agentes extranjeros, Campos sostiene que se trata de una confrontación política y reitera que la colaboración internacional debe realizarse dentro de los marcos legales establecidos, sin comprometer la soberanía nacional.
La controversia ha intensificado el debate sobre los límites de la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y sobre el impacto que los desacuerdos políticos podrían tener en la relación comercial más importante del país.
