Un reportaje publicado por The New York Times reveló que gobernadores, legisladores y otros dirigentes del partido Morena se habrían acercado a autoridades de Estados Unidos para ofrecerse como informantes en investigaciones relacionadas con presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y organizaciones del crimen organizado.
De acuerdo con el diario estadounidense, varios de estos actores políticos buscan colaborar con agencias federales de Estados Unidos proporcionando información sobre otros funcionarios, con la intención de obtener un trato favorable en caso de que las investigaciones en curso lleguen a involucrarlos.
La investigación, elaborada con base en entrevistas a funcionarios estadounidenses y personas cercanas a las indagatorias, sostiene que entre quienes han buscado establecer contacto con las autoridades se encuentran aliados cercanos al expresidente Andrés Manuel López Obrador. Según el medio, algunos de ellos intentan adelantarse a posibles acusaciones y reducir su riesgo legal mediante la cooperación con el Departamento de Justicia y otras agencias federales.
El reportaje señala que Estados Unidos mantiene abiertas diversas investigaciones enfocadas en posibles redes de protección política al crimen organizado, particularmente aquellas relacionadas con operaciones de narcotráfico, lavado de dinero y corrupción. El objetivo de las autoridades estadounidenses sería identificar a funcionarios que presuntamente facilitaron las actividades de grupos criminales desde distintos niveles de gobierno.
La publicación aparece en un contexto de creciente presión por parte de Washington sobre políticos mexicanos. En semanas recientes, diversos medios estadounidenses informaron sobre investigaciones contra algunos gobernadores de Morena y sobre la presunta revocación de visas de funcionarios, versiones que han sido rechazadas por los propios mandatarios estatales y por el Gobierno de México.
Hasta el momento, el Departamento de Justicia de Estados Unidos no ha confirmado oficialmente el contenido del reportaje ni ha revelado la identidad de los presuntos informantes mencionados por The New York Times. Tampoco se han presentado cargos públicos derivados de la información difundida por el diario.
Por su parte, Morena y el Gobierno federal no habían emitido un posicionamiento específico sobre esta publicación al momento de darse a conocer. En ocasiones anteriores, la administración mexicana ha rechazado que existan investigaciones formales contra funcionarios en funciones y ha solicitado que cualquier acusación sea sustentada con pruebas y presentada por los canales oficiales.
La publicación de The New York Times vuelve a colocar bajo los reflectores la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de combate al crimen organizado, un tema que ha cobrado mayor relevancia tras el endurecimiento de la estrategia estadounidense para investigar posibles vínculos entre organizaciones criminales y servidores públicos de ambos países.




