Rusia intensificó sus ataques sobre Ucrania con una nueva oleada de drones y misiles que impactó zonas civiles en varias ciudades del país, dejando al menos cuatro personas muertas, más de 100 heridos y severos daños en escuelas, edificios residenciales e infraestructura urbana.
Las autoridades ucranianas informaron que los bombardeos ocurrieron durante la madrugada y afectaron principalmente áreas habitadas en Kiev, Járkov y otras regiones del este y centro del país, donde equipos de emergencia continúan realizando labores de rescate entre los escombros.
De acuerdo con reportes oficiales, entre los heridos se encuentran menores de edad y personal educativo debido a que algunos de los proyectiles impactaron cerca de escuelas y centros comunitarios.
El gobierno de Ucrania acusó a Rusia de atacar deliberadamente objetivos civiles y calificó la ofensiva como uno de los ataques más agresivos de las últimas semanas. El presidente Volodímir Zelenski exigió nuevamente mayor apoyo militar internacional y sistemas de defensa antiaérea para proteger a la población.
Las fuerzas ucranianas aseguraron haber interceptado parte de los drones y misiles lanzados por Rusia, aunque varios lograron atravesar las defensas y causar explosiones en zonas urbanas densamente pobladas.
Imágenes difundidas en redes sociales y medios internacionales muestran edificios destruidos, incendios, vehículos dañados y aulas escolares afectadas por las explosiones, mientras rescatistas evacuaban a familias atrapadas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que los ataques estaban dirigidos contra infraestructura militar y objetivos estratégicos relacionados con operaciones del ejército ucraniano, aunque nuevamente negó ataques intencionales contra civiles.
La ofensiva ocurre en medio del recrudecimiento de los combates y del aumento de ataques con drones y misiles de largo alcance utilizados por ambas partes durante los últimos meses.
Organismos internacionales y gobiernos occidentales condenaron los ataques y reiteraron preocupación por el creciente impacto humanitario de la guerra, especialmente sobre población civil e infraestructura educativa.
Mientras tanto, Ucrania continúa reforzando medidas de emergencia y evacuación ante el temor de nuevas ofensivas aéreas, mientras la guerra entra en una etapa marcada por ataques cada vez más intensos y destructivos sobre ciudades alejadas del frente de batalla.




