Michael Banks, jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, presentó su renuncia inmediata en medio de acusaciones que lo señalan por presuntamente contratar prostitutas durante viajes al extranjero mientras ejercía funciones dentro de la agencia migratoria.
El funcionario confirmó su salida en declaraciones a Fox News, donde aseguró que deja el cargo después de casi cuatro décadas de servicio.
“Es momento de disfrutar de la familia y de la vida”, afirmó Banks, quien defendió además su gestión al frente de la frontera estadounidense.
La dimisión ocurre semanas después de que The Washington Examiner publicara una investigación basada en testimonios de empleados actuales y exagentes de la Patrulla Fronteriza, quienes aseguraron que Banks hablaba abiertamente sobre encuentros con prostitutas durante viajes a Colombia y Tailandia a lo largo de varios años.
Según el medio estadounidense, seis fuentes internas señalaron que el ahora exfuncionario presumía esos viajes ante compañeros de la corporación.
La publicación también difundió fragmentos de una carta atribuida a Banks, en la que explica su decisión de retirarse del servicio público tras 37 años de carrera para regresar a Texas y dedicarse a su familia y a su rancho.
Hasta ahora, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), organismo del que depende la Patrulla Fronteriza, no ha emitido comentarios oficiales sobre las acusaciones ni sobre la salida del directivo.
Banks había retomado protagonismo político en los últimos años debido a su postura de línea dura contra la inmigración irregular. En 2023 abandonó temporalmente la agencia por diferencias con la política migratoria de la administración de Joe Biden y posteriormente fue nombrado “zar fronterizo” de Texas por el gobernador Greg Abbott.
Con el regreso de Donald Trump a la presidencia en 2025, Banks volvió al gobierno federal para encabezar la Patrulla Fronteriza y ejecutar las nuevas medidas antimigratorias impulsadas por la Casa Blanca.




