
La presentación de BTS en la Ciudad de México desató una enorme movilización de fanáticos que terminó generando complicaciones de movilidad, aglomeraciones y momentos de tensión en las inmediaciones del Estadio GNP Seguros.
Desde horas antes del espectáculo, miles de integrantes del fandom conocido como “ARMY” se dieron cita en los alrededores del recinto, provocando largas filas, saturación en accesos y tráfico intenso en avenidas cercanas. La alta demanda de boletos dejó además a numerosos seguidores sin posibilidad de ingresar al concierto.
El ambiente de euforia se mezcló con escenas de desorden en distintos puntos del estadio, donde se registraron empujones y concentración excesiva de personas. Algunos asistentes manifestaron preocupación ante la falta de control y el riesgo de incidentes derivados de la multitud.
Las “ARMY”, reconocidas internacionalmente como una de las comunidades de fans más grandes y activas del mundo, abarrotaron la zona en busca de vivir el esperado concierto de la agrupación surcoreana.
Elementos de seguridad y personal organizador realizaron maniobras para contener la afluencia y mantener el orden mientras continuaba el ingreso de asistentes y la salida de quienes permanecían fuera del recinto.



