En medio de la incertidumbre generada por los conflictos internacionales y las fluctuaciones en los mercados energéticos, el Gobierno de México aseguró que la estrategia de fortalecimiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) ha permitido mantener precios estables en las gasolinas y el diésel para los consumidores mexicanos.
De acuerdo con autoridades federales, la modernización del Sistema Nacional de Refinación, la puesta en operación de la refinería Olmeca en Dos Bocas y la adquisición de la refinería Deer Park en Texas han contribuido a incrementar la producción nacional de combustibles y reducir la dependencia de las importaciones.
El Gobierno sostiene que estas acciones forman parte de una política de soberanía energética que busca proteger al país de los impactos provocados por crisis internacionales, conflictos bélicos y aumentos en los precios del petróleo.
Según cifras oficiales, la capacidad de refinación de Pemex ha aumentado de manera importante en los últimos años, permitiendo producir mayores volúmenes de gasolina, diésel y otros derivados del petróleo que anteriormente debían adquirirse en el extranjero.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el fortalecimiento de Pemex es una de las piezas clave para evitar incrementos significativos en los combustibles y proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas.
Además, el Gobierno ha impulsado acuerdos con distribuidores y estaciones de servicio para mantener precios competitivos y reducir el impacto de la volatilidad internacional sobre los consumidores.
Las autoridades también señalaron que la conclusión de nuevos proyectos de infraestructura, como las plantas coquizadoras en Tula y Salina Cruz, permitirá incrementar aún más la producción nacional de combustibles durante los próximos años.
No obstante, especialistas en energía advierten que Pemex aún enfrenta desafíos financieros y operativos importantes, además de que México continúa dependiendo parcialmente de combustibles importados para satisfacer la demanda nacional.
Analistas coinciden en que la estabilidad de los precios también está relacionada con factores externos, como la evolución de los conflictos en Medio Oriente, el comportamiento del mercado petrolero internacional y las políticas energéticas de otros países.
Pese a ello, el Gobierno federal sostiene que las inversiones realizadas en Pemex y la expansión de la infraestructura de refinación han colocado a México en una mejor posición para enfrentar las presiones internacionales y garantizar el suministro de combustibles a precios competitivos para la población.




