Fármacos para la obesidad reducen el consumo excesivo de alcohol, según ensayo clínico

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Imagen de archivo de varios hombres bebiendo cerveza en Móscú. EFE/Sergei Ilnitsky

Un medicamento ampliamente utilizado para tratar la obesidad y la diabetes tipo 2 podría abrir una nueva ruta terapéutica en el tratamiento de adicciones. Un ensayo clínico reciente encontró que la semaglutida reduce de forma significativa los días de consumo excesivo de alcohol en personas con trastorno por consumo de alcohol.

El estudio, publicado en The Lancet, incluyó a 108 adultos en Dinamarca —53 mujeres y 55 hombres— con consumo problemático de alcohol de moderado a grave y obesidad. Durante 26 semanas, los participantes fueron asignados aleatoriamente a recibir una inyección semanal de semaglutida o un placebo, además de terapia cognitivo-conductual estándar.

Resultados clave del ensayo

Antes de iniciar el tratamiento, los participantes reportaban un promedio de 17 días de consumo excesivo de alcohol en el último mes. Tras seis meses:

  • El grupo tratado con semaglutida redujo este promedio a aproximadamente cinco días
  • El grupo placebo lo redujo a nueve días

En términos de volumen total, el consumo mensual también mostró una caída notable:

  • De unos 2,200 gramos de alcohol al inicio
  • A cerca de 650 gramos en el grupo con semaglutida
  • Frente a 1,175 gramos en el grupo placebo

Estos datos sugieren que el fármaco no solo disminuye la frecuencia, sino también la cantidad de alcohol consumido.

¿Por qué funciona?

La semaglutida pertenece a los agonistas del receptor GLP-1, una clase de medicamentos que actúan sobre circuitos cerebrales relacionados con el apetito y la recompensa. Investigaciones previas ya insinuaban que estos fármacos podrían influir en conductas adictivas, incluyendo el consumo de alcohol, nicotina y otras sustancias.

La hipótesis es que el fármaco “silencia” parcialmente el impulso de recompensa, como si bajara el volumen interno que impulsa el deseo compulsivo.

Limitaciones y precauciones

Aunque los resultados son prometedores, el estudio tiene límites importantes:

  • Tamaño de muestra relativamente pequeño
  • Falta de seguimiento posterior al ensayo
  • Presencia de efectos secundarios, principalmente gastrointestinales leves a moderados

Además, todos los participantes recibieron terapia psicológica, lo que dificulta aislar completamente el efecto del fármaco.

Perspectiva estratégica

Desde un ángulo médico, el hallazgo es relevante porque el trastorno por consumo de alcohol representa alrededor del 5 % de las muertes anuales a nivel global. Las opciones terapéuticas actuales son limitadas y con tasas de recaída elevadas.

Desde una perspectiva farmacológica y de mercado, esto amplía el potencial de los agonistas GLP-1, ya considerados “blockbusters” en obesidad, hacia el terreno de la psiquiatría y las adicciones.

Desde el enfoque social, plantea preguntas sobre accesibilidad: estos medicamentos suelen ser costosos, lo que podría limitar su impacto en poblaciones vulnerables donde el alcoholismo es más prevalente.

Conclusión accionable

  1. La semaglutida muestra evidencia preliminar sólida como herramienta complementaria para reducir el consumo excesivo de alcohol.
  2. Su uso potencial va más allá de la obesidad, apuntando a mecanismos cerebrales compartidos con la adicción.
  3. Se necesitan estudios más amplios y de largo plazo antes de considerar su adopción generalizada en este campo.

Qué falta para mayor certeza: ensayos con mayor número de participantes, seguimiento a largo plazo y comparación directa con tratamientos estándar para adicciones.

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