Momentos de tensión y preocupación se viven tras la evacuación del crucero MV Hondius, luego de detectarse un brote de hantavirus que ya ha dejado varios casos sospechosos y al menos tres personas fallecidas durante el viaje.
El operativo sanitario comenzó en el puerto de Granadilla, en Tenerife, España, donde pasajeros y tripulantes fueron desembarcados bajo estrictos protocolos médicos y de seguridad para evitar posibles contagios.
Autoridades confirmaron que varios pasajeros fueron enviados de regreso a sus países, mientras que otros fueron trasladados a hospitales especializados y centros de cuarentena para recibir vigilancia médica preventiva.
La Organización Mundial de la Salud mantiene seguimiento internacional al caso debido a que el brote estaría relacionado con la cepa Andes del hantavirus, considerada una de las pocas variantes con capacidad limitada de transmisión entre personas.
El crucero permaneció aislado durante varios días frente a Cabo Verde antes de obtener autorización para atracar en Canarias, donde se desplegó un amplio operativo coordinado entre autoridades sanitarias, cuerpos de emergencia y organismos internacionales.
Hasta ahora, las investigaciones buscan determinar cómo comenzó el brote dentro de la embarcación y si existieron condiciones que facilitaron la propagación del virus entre pasajeros y tripulantes.
Especialistas explicaron que el hantavirus normalmente se transmite por contacto con roedores infectados o partículas contaminadas provenientes de su orina y heces, aunque la cepa Andes ha mostrado en algunos casos transmisión limitada entre humanos.
A pesar de la alarma generada por el caso, autoridades sanitarias insistieron en que el riesgo de una pandemia similar al COVID-19 continúa siendo bajo y que los contagios permanecen bajo vigilancia controlada.
El caso del MV Hondius ya es considerado uno de los incidentes sanitarios más delicados ocurridos en un crucero en los últimos años y mantiene bajo alerta a organismos de salud internacionales.




