
La industria cinematográfica tiene nueva reina… y viste de alta costura. ‘El diablo viste a la moda 2’ irrumpió con fuerza en su primer fin de semana, alcanzando una recaudación global de 233 millones de dólares, de los cuales 77 millones corresponden a Estados Unidos y Canadá.
El esperado regreso de Miranda Priestly y Andy Sachs no solo cumplió expectativas, las superó. La cinta se posiciona como el cuarto mejor estreno del año, desplazando del liderato a ‘Michael’, que tras dos semanas en la cima cae al segundo lugar con un acumulado de 423 millones de dólares.
El dominio de la secuela fue prácticamente global. Lideró la taquilla en mercados clave como Italia, Brasil, Reino Unido, México, Australia, China, Alemania, España y Corea del Sur, consolidando su impacto internacional, según datos de Box Office Mojo.
Protagonizada nuevamente por Meryl Streep y Anne Hathaway, la película representa un salto notable frente a la original de 2006, que debutó con apenas 27,5 millones de dólares. En esta nueva entrega, dirigida otra vez por David Frankel y escrita por Aline Brosh McKenna, la historia retoma dos décadas después: Andy regresa al universo editorial, ahora como una profesional consolidada bajo la imponente sombra de Miranda.
En cuanto a recepción, la crítica se ha mostrado dividida, con un 78% en Rotten Tomatoes, mientras que el público le otorga una sólida calificación de “A-” en CinemaScore, reflejando una conexión emocional impulsada, en parte, por la nostalgia.
Ese factor nostálgico ha sido clave. La primera película se convirtió en un referente cultural que ha trascendido generaciones, y esta secuela parece capitalizar ese legado con precisión quirúrgica.
Completan el top 5 de la taquilla:
- ‘Michael’, en segundo lugar
- La película de Super Mario, tercera, con 894 millones acumulados globalmente
- ‘Project Hail Mary’, cuarta, con 638 millones
- ‘Hokum’, debutando en quinto lugar con 6,4 millones en su primer fin de semana en Norteamérica
Con este arranque, ‘El diablo viste a la moda 2’ no solo revive una historia icónica, sino que demuestra que el glamour, cuando está bien ejecutado, también es una fórmula de alto rendimiento en taquilla.



