La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no existe justificación para un aumento en el precio de la tortilla en México, luego de versiones que advertían un posible incremento de hasta 4 pesos por kilo.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que el costo del maíz, principal insumo, se mantiene estable e incluso en niveles bajos, por lo que no hay fundamentos para elevar el precio de este producto básico en la dieta de millones de mexicanos.
Sheinbaum advirtió que no se permitirán aumentos injustificados y anunció que su gobierno sostendrá reuniones con productores, comercializadores y dueños de tortillerías, con el objetivo de mantener el precio estable como parte de las estrategias del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC).
Sin embargo, representantes del sector tortillero han manifestado una postura distinta, señalando que el posible incremento no está relacionado con el maíz, sino con el aumento en costos operativos como electricidad, gas, transporte y mantenimiento, los cuales han impactado sus márgenes en los últimos años.
Actualmente, el precio del kilo de tortilla se ubica en un promedio de entre 23 y 24 pesos a nivel nacional, aunque en algunas regiones puede ser más alto debido a factores logísticos y de distribución.
Especialistas advierten que, aunque el gobierno intente contener el precio, la presión inflacionaria en insumos y servicios podría generar ajustes en algunos estados, lo que mantiene el tema en constante tensión entre autoridades y productores.
La tortilla es uno de los productos más sensibles para la economía familiar en México, por lo que cualquier variación en su precio genera preocupación social y atención inmediata por parte del gobierno.




