
El Gobierno de Estados Unidos publicó en el Federal Register los lineamientos que permitirán a productores de acero y aluminio con operaciones en México y Canadá acceder a una reducción de aranceles en exportaciones destinadas al sector automotriz pesado.
La Secretaría de Economía de México informó que este procedimiento era un paso pendiente, lo que hasta ahora había impedido que las empresas se beneficiaran del esquema preferencial, pese a las gestiones realizadas ante el Departamento de Comercio estadounidense.
El nuevo mecanismo contempla una disminución del arancel actual del 50 % hasta un máximo del 25 %, condicionada al cumplimiento de ciertos requisitos.
Entre las principales condiciones se encuentran:
- Cumplir con las reglas de origen del T-MEC.
- Realizar el proceso de fundido y colado dentro de la región (melted and poured).
- Ser proveedor directo o indirecto de la industria automotriz pesada de EE.UU.
- Presentar un plan con compromisos adicionales de producción en territorio estadounidense.
La medida se da en un contexto de negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos, con el objetivo de aliviar las tarifas impuestas a sectores clave como el acero, aluminio y automotriz, previo a la revisión del T-MEC programada para finales de mayo.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha señalado que la prioridad del Gobierno mexicano es reducir los aranceles, más que eliminarlos por completo.
Actualmente, los gravámenes aplicados bajo la Sección 232 alcanzan el 50 %, mientras que este nuevo esquema abre la puerta a una reducción parcial para aquellas empresas que fortalezcan su presencia productiva en Estados Unidos.
La política forma parte de la estrategia de Washington para impulsar la manufactura nacional en industrias consideradas estratégicas, especialmente en el sector automotriz pesado.



