Momentos de tensión se vivieron durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca el 25 de abril de 2026, luego de que se registraran disparos en las inmediaciones del evento donde se encontraba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
De acuerdo con los reportes, el incidente ocurrió en el hotel Washington Hilton, sede tradicional del evento, cuando un hombre armado intentó ingresar y abrió fuego en un punto de control de seguridad. La rápida reacción del Servicio Secreto permitió evacuar de inmediato al mandatario y resguardar a los asistentes.
El atacante, identificado como un hombre de 31 años originario de California, portaba una pistola, una escopeta y varios cuchillos. Las autoridades lo describen como un “lobo solitario”, sin vínculos aparentes con organizaciones criminales o terroristas.
Durante el enfrentamiento, un agente de seguridad resultó herido, aunque su chaleco antibalas evitó lesiones de gravedad. No se reportaron víctimas mortales ni heridos entre periodistas, funcionarios o invitados que asistían al evento.
Testigos señalaron que tras escucharse los disparos se vivieron momentos de caos y confusión, con personas resguardándose y siendo evacuadas por personal de seguridad en cuestión de minutos.
El sospechoso fue neutralizado y detenido en el lugar, y ahora enfrenta cargos por intento de homicidio, agresión a un agente federal y uso de armas en un delito violento.
Tras el incidente, Trump confirmó que se encontraba bien y destacó la labor del Servicio Secreto. También afirmó que el atacante actuó solo y aseguró que no modificará su agenda, señalando que ejercer la presidencia implica riesgos constantes.
El evento fue suspendido y se mantiene bajo revisión, mientras autoridades federales continúan investigando los motivos del agresor y posibles fallas en los protocolos de seguridad.
El caso ha generado un nuevo debate en Estados Unidos sobre la seguridad en eventos de alto perfil y la creciente preocupación por ataques individuales en espacios públicos.




