
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país ya no necesita el apoyo de la OTAN ni de aliados como Japón, Australia o Corea del Sur para operar en el Estrecho de Ormuz, tras el rechazo internacional a su propuesta de formar una coalición militar en la región.
A través de su red Truth Social, Trump lanzó un mensaje contundente:
“Como presidente de los Estados Unidos de América, el país más poderoso del mundo, ¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!”.
Fractura con aliados tradicionales
El mandatario explicó que varios países miembros de la OTAN le comunicaron que “no desean involucrarse” en una operación militar en Oriente Medio, pese a coincidir en que Irán no debe desarrollar armas nucleares.
Lejos de suavizar el tono, Trump volvió a cuestionar el papel de la alianza:
“Siempre he considerado que la OTAN es una relación unilateral: nosotros protegemos a esos países, pero ellos no hacen nada por nosotros”.
Estas declaraciones marcan un nuevo episodio de tensión entre Washington y sus aliados históricos, en un momento especialmente delicado para la seguridad energética global.
Contexto: crisis en el Estrecho de Ormuz
El Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo, permanece bloqueado por Irán como respuesta a la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel.
Ante este escenario, Trump propuso crear una coalición internacional para garantizar la seguridad marítima. Sin embargo, la iniciativa fue recibida con frialdad.
Desde Europa, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, señaló que la zona “queda fuera del ámbito de acción de la OTAN”. Alemania fue aún más directa: “esta no es nuestra guerra”.
Países como Australia, Canadá y Japón también rechazaron participar.
“No necesitamos a nadie”
Trump defendió que Estados Unidos ya ha debilitado significativamente a Irán:
“Debido a nuestro éxito militar, ya no ‘necesitamos’ ni deseamos la ayuda de los países de la OTAN; ¡nunca la hemos necesitado!”.
La declaración refuerza su narrativa de autosuficiencia militar, pero también evidencia el aislamiento creciente de Washington en este conflicto.
Un dato que contradice su discurso
Pese a sus críticas, la historia reciente matiza sus afirmaciones. La OTAN solo ha activado una vez su cláusula de defensa colectiva, el Artículo 5, y fue precisamente en apoyo a Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.



