Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos rechazó la solicitud del Gobierno del presidente Donald Trump para retrasar durante tres meses la implementación del fallo del Tribunal Supremo que invalidó la mayor parte de los aranceles impuestos bajo su administración. La decisión despeja el camino para que comiencen a procesarse devoluciones millonarias a empresas importadoras.
El Tribunal de Apelaciones para el Circuito Federal denegó la petición oficial y dejó vía libre a la Corte de Comercio Internacional para iniciar la revisión y eventual reembolso de los derechos de importación ya reclamados por cientos de compañías.
La Administración republicana había solicitado el pasado viernes una prórroga de 90 días con el argumento de “permitir que los poderes políticos tengan la oportunidad de considerar opciones” respecto a los pagos. Sin embargo, el tribunal determinó no conceder la suspensión.
El origen del litigio se remonta al fallo emitido el 20 de febrero por el Tribunal Supremo, que concluyó que el entonces presidente no podía ampararse en una ley de emergencia económica para imponer determinados aranceles. La resolución desencadenó una avalancha de demandas ante la Corte de Comercio Internacional por parte de empresas que buscan recuperar los montos abonados en aduanas.
Entre las compañías que han solicitado reembolsos figuran el gigante logístico FedEx, la firma de cosméticos Revlon, el grupo óptico EssilorLuxottica y el minorista Costco. En total, se estima que existen más de 2 mil demandas arancelarias presentadas o en proceso.
Aunque no se ha divulgado una cifra oficial consolidada, diversos análisis calculan que el Gobierno estadounidense podría enfrentar devoluciones que oscilan entre 130 mil millones y más de 200 mil millones de dólares. De confirmarse estos montos, el impacto podría ser significativo para las finanzas públicas de la mayor economía del mundo.
La decisión judicial marca un nuevo capítulo en la controversia sobre la política comercial aplicada durante la administración Trump y abre un proceso que podría extenderse durante meses mientras se determinan los montos finales a reembolsar.




