El incremento en los precios del diésel encendió la alerta en el Gobierno federal. La presidenta Claudia Sheinbaum criticó públicamente a algunos empresarios gasolineros por elevar el costo del combustible hasta los 29.50 pesos por litro, señalando que este ajuste no se justifica pese al contexto internacional.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria anunció que se llevará a cabo una reunión entre autoridades energéticas y representantes del sector gasolinero para revisar la situación y frenar posibles abusos.
“Se convocará a los gasolineros porque están aumentando el precio del diésel y también de la gasolina premium. No debería estar en esos niveles”, afirmó.
Sheinbaum explicó que existen estímulos fiscales vigentes que deberían amortiguar los costos, por lo que consideró preocupante que algunos distribuidores estén aprovechando la coyuntura global, especialmente las tensiones en Medio Oriente, para incrementar los precios.
El aumento, advirtió, no es menor: impacta directamente en el transporte, la logística y, en cadena, en el costo de productos y servicios en todo el país.
La presidenta subrayó que no se busca imponer controles de precios, pero sí garantizar condiciones justas para los consumidores. En este sentido, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) también participará en las revisiones.
“No se trata de controlar precios, pero tampoco se puede permitir que se abuse de la situación internacional para encarecer el diésel”, puntualizó.
La reunión prevista para esta semana será clave para definir medidas y enviar una señal clara al mercado: en el tablero energético, las reglas del juego no están abiertas a movimientos oportunistas
