Aureliano Hernández Palacios asumió la titularidad de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) con un mensaje contundente: combatir la corrupción sin concesiones y erradicar la impunidad en el manejo de los recursos públicos.
Durante su primer pronunciamiento, el nuevo auditor aseguró que su gestión estará guiada por la honestidad y el compromiso con la transparencia. “Un México sin corrupción es posible”, afirmó ante personal de la institución, al tiempo que delineó los principales ejes de trabajo para el periodo 2026-2034.
Entre sus propuestas destaca el impulso a la participación ciudadana como pieza clave en la fiscalización. Para ello, anunció la creación de mecanismos accesibles de denuncia, incluyendo plataformas digitales, redes sociales, mensajería instantánea como WhatsApp y módulos de atención en espacios públicos.
Hernández Palacios también planteó fortalecer el trabajo técnico de la ASF, implementar políticas de austeridad y garantizar el uso adecuado del gasto público, con el objetivo de consolidar la confianza en la institución.
Su nombramiento, realizado el pasado 10 de marzo, se dio en medio de un proceso respaldado por diversas fuerzas políticas, aunque no estuvo exento de cuestionamientos por su vínculo familiar con figuras cercanas al actual gobierno. No obstante, autoridades federales han señalado que la designación se llevó a cabo con apego a la legalidad.
Con esta nueva administración, la ASF inicia una etapa enfocada en reforzar la rendición de cuentas y abrir mayores canales de comunicación con la ciudadanía.




