La audiencia contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, arrancó en una corte federal de Nueva York, donde ambos se presentaron acompañados de su equipo legal para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico y terrorismo.
Durante la sesión, la pareja se declaró no culpable y siguió el desarrollo de la audiencia con apoyo de traducción simultánea. El caso ha generado gran atención internacional debido a la gravedad de las acusaciones y al perfil de los implicados.
Uno de los puntos clave en esta etapa del proceso es la disputa legal sobre los recursos para su defensa. Los abogados argumentan que las sanciones impuestas por Estados Unidos limitan el acceso a fondos, lo que podría afectar su derecho a una defensa adecuada.
Por su parte, la fiscalía sostiene que los acusados cuentan con medios suficientes y ha solicitado restricciones en el acceso a ciertas pruebas por motivos de seguridad, dado el alcance del caso.
Maduro y Flores permanecen bajo custodia en Nueva York desde su detención, y de ser encontrados culpables, podrían enfrentar penas severas, incluyendo cadena perpetua.
El proceso apenas comienza y se perfila como uno de los juicios más relevantes en los últimos años, no solo por sus implicaciones legales, sino por el impacto político que podría tener a nivel internacional.




