La Agencia Espacial Europea pone en órbita los dos primeros satélites de su nuevo programa de demostración, con participación protagónica de la empresa española GMV.
Dos satélites europeos despegaron este sábado desde suelo neozelandés con una misión que podría redefinir el futuro de la navegación por satélite en el continente. Los primeros integrantes del programa Celeste de la Agencia Espacial Europea (ESA) fueron lanzados a las 09:14 horas locales y se separaron del vehículo lanzador aproximadamente una hora después, dando inicio a su fase operacional inicial.
El lanzamiento, que había sido postergado el pasado 25 de marzo por condiciones climáticas adversas, fue finalmente exitoso y marcó el comienzo de una nueva etapa en la historia espacial europea.
«Con esta misión, estamos explorando nuevas fronteras en el ámbito de la navegación por satélite. Celeste demostrará cómo una constelación en órbita terrestre baja puede complementar el actual sistema Galileo de Europa.»
— Josef Aschbacher, director general de la ESA
Un complemento para Galileo en órbita baja
Celeste no busca reemplazar al sistema Galileo —la red europea de posicionamiento que opera en órbita terrestre media— sino añadir una nueva capa de cobertura desde órbitas más bajas. Esta configuración permitiría ampliar las señales disponibles, sostener la navegación ante posibles fallos en la red principal y abrir la puerta a aplicaciones de nueva generación como la conducción autónoma, el transporte ferroviario, marítimo y la aviación.
El programa completo contempla una constelación de doce satélites —once operativos y uno de reserva—, configuración que se alcanzará con lanzamientos adicionales previstos para 2027. Esa arquitectura ofrecerá un banco de pruebas en órbita para distintas bandas de frecuencia, entornos de usuario y aplicaciones civiles.
España, pieza clave del proyecto
Uno de los contratistas principales de Celeste es la empresa española GMV, que asumió la responsabilidad de la misión de extremo a extremo: desde el diseño hasta la operación de seis de los doce satélites de la constelación, consolidando el papel de la industria espacial española en los grandes proyectos de la ESA.
Francisco-Javier Benedicto Ruiz, director de Navegación de la ESA, subrayó el alcance estratégico de la iniciativa: gracias a Celeste, Europa garantiza su liderazgo en posicionamiento, navegación y sincronización de cara a las próximas décadas. El programa también tendrá aplicaciones en seguridad ciudadana, gestión de emergencias y protección frente a desastres naturales.




