Los agonistas del GLP-1, una clase de medicamentos ampliamente utilizada para tratar diabetes tipo 2 y obesidad, podrían convertirse en una nueva herramienta para combatir las adicciones a sustancias como alcohol, nicotina, cannabis, cocaína y opioides, según un estudio reciente publicado en la revista médica The BMJ.
Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos) analizaron los registros médicos de 606 mil 343 veteranos estadounidenses con diabetes tipo 2 para determinar si el uso de estos fármacos estaba relacionado con un menor riesgo de desarrollar trastornos por consumo de sustancias.
Durante tres años, los participantes fueron divididos en dos grupos: algunos recibieron medicamentos GLP-1, mientras que otros fueron tratados con inhibidores de SGLT2, otra terapia común para la diabetes. El objetivo era comparar la incidencia de adicciones entre ambos tratamientos.
Los resultados mostraron que, en pacientes sin antecedentes de adicción, el uso de GLP-1 se asoció con una reducción del 14 % en la aparición de nuevos trastornos por consumo de sustancias. Las disminuciones específicas fueron del 18 % en el consumo problemático de alcohol, 20 % en cocaína y nicotina, y hasta 25 % en opioides.
El impacto fue aún mayor entre las personas que ya padecían adicciones. En ese grupo, el tratamiento con GLP-1 se vinculó con una reducción del 50 % en las muertes relacionadas con drogas y una disminución del 39 % en las sobredosis.
Además, los investigadores detectaron beneficios adicionales: 31 % menos visitas a urgencias, 26 % menos hospitalizaciones y una reducción del 25 % en intentos o pensamientos suicidas.
El autor principal del estudio, Ziyad Al-Aly, epidemiólogo de la Universidad de Washington en San Luis, explicó que la mayoría de los tratamientos actuales para las adicciones suelen centrarse en una sola sustancia.
“Muchos tratamientos se dirigen a una sola cosa, como un parche de nicotina para el tabaquismo, pero no existe un medicamento que funcione para todas las sustancias”, señaló el especialista.
Según el investigador, los fármacos GLP-1 podrían actuar sobre la biología común de la adicción, modulando los circuitos de recompensa del cerebro y reduciendo lo que describió como el “ruido de las drogas”, es decir, el deseo persistente que impulsa el consumo.
Otro posible beneficio es que estos medicamentos podrían tratar simultáneamente dos problemas de salud en pacientes con enfermedades crónicas. Personas con diabetes u obesidad que también padecen trastornos por consumo de sustancias podrían beneficiarse de un solo tratamiento.
Dado que millones de personas ya utilizan medicamentos GLP-1 y su uso continúa en aumento, los investigadores consideran que este hallazgo podría tener un impacto importante en la salud pública si se confirma en futuros estudios.
En un editorial que acompaña la investigación, el especialista Fares Qeadan, de la Universidad Loyola de Chicago, subrayó que el siguiente paso será realizar ensayos clínicos específicos para comprobar si estos resultados pueden traducirse en un tratamiento oficial contra las adicciones.
De confirmarse, este descubrimiento podría abrir una nueva estrategia terapéutica global para abordar uno de los problemas de salud más complejos y persistentes en el mundo.




