Estados Unidos construye muro negro en la frontera con México para dificultar el cruce migrante

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MEX7323. CIUDAD JUÁREZ (MÉXICO), 17/03/2026.- Fotografía aérea que muestra este lunes la construcción de un muro fronterizo entre El Paso y Ciudad Juárez (México). La construcción del muro negro fronterizo entre Estados Unidos y México en la zona de Santa Teresa, frente a Ciudad Juárez, forma parte de un proyecto impulsado por el gobierno del presidente, Donald Trump que contempla una inversión aproximada de 4.500 millones de dólares para reforzar la seguridad en distintos puntos de la frontera. EFE/Luis Torres

Estados Unidos avanza en la construcción de un nuevo tramo de muro fronterizo con México que incorpora un elemento distintivo: un acabado negro mate diseñado para absorber el calor y dificultar que los migrantes puedan escalarlo.

La estructura, ubicada en la zona de Santa Teresa, cerca de Ciudad Juárez, está hecha de metal y forma parte de un proyecto impulsado por el gobierno del presidente Donald Trump para reforzar la seguridad en distintos puntos de la frontera.

Una barrera más hostil

El diseño no es casual. El color negro permite que el muro alcance temperaturas más elevadas bajo el sol, lo que lo convierte en una superficie más difícil y potencialmente peligrosa para quienes intentan treparlo.

El plan contempla una inversión aproximada de 4,500 millones de dólares y la construcción de alrededor de 230 millas de barrera fronteriza. De ese total, cerca de 110 kilómetros se ubicarán entre El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, Chihuahua, una de las zonas con mayor flujo migratorio.

Eficacia cuestionada

A pesar del endurecimiento de las medidas, especialistas y actores locales dudan de su efectividad. En entrevista, el sacerdote Javier Calvillo afirmó que las estrategias implementadas durante años —desde operativos de seguridad hasta políticas migratorias restrictivas— no han logrado frenar el flujo migratorio.

“Mientras más difícil pongas el muro, la migración se vuelve más complicada, pero no se detiene”, señaló.

El religioso recordó que Ciudad Juárez ha sido escenario recurrente de crisis migratorias, con miles de personas esperando en los cruces internacionales o buscando rutas alternativas.

Más riesgo, no menos migración

Según Calvillo, medidas como el Título 42 durante la pandemia o el programa “Quédate en México” provocaron que muchos migrantes permanecieran varados en ciudades fronterizas o recurrieran a trayectos más peligrosos.

En ese sentido, advirtió que el aumento de barreras físicas podría elevar los riesgos para quienes intentan cruzar, sin resolver las causas de fondo del fenómeno migratorio.

Entre seguridad y derechos humanos

El debate vuelve a colocarse en un punto delicado: el equilibrio entre el derecho de los países a proteger sus fronteras y el derecho de las personas a buscar mejores condiciones de vida.

Mientras el muro se eleva como una superficie oscura y abrasadora en el desierto, la realidad migratoria sigue moviéndose como arena entre los dedos: difícil de contener, imposible de ignorar.