El Senado de la República definió ya una fecha para avanzar en una de las reformas laborales más esperadas en México: la reducción de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas.
De acuerdo con los reportes, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Trabajo y Previsión Social y Estudios Legislativos acordaron que el próximo 10 de febrero se llevará a cabo la sesión en la que se discutirá y votará el dictamen de esta iniciativa.
La propuesta busca modificar el artículo 123 de la Constitución con el objetivo de establecer una jornada laboral de 40 horas semanales, alineando a México con estándares internacionales y respondiendo a demandas históricas de sindicatos y organizaciones laborales.
El dictamen contempla que la reducción de horas se realice de manera gradual, con un periodo de transición que podría extenderse hasta el año 2030, para permitir ajustes progresivos tanto en empresas como en el mercado laboral. También se incluyen lineamientos sobre el pago de horas extra y la protección de derechos durante el cambio.
Esta reforma, impulsada desde finales de 2025, ha generado un intenso debate entre legisladores, trabajadores y el sector empresarial. Mientras unos la consideran un avance fundamental en calidad de vida y derechos laborales, otros advierten sobre los retos económicos y operativos que implicaría.
La discusión del 10 de febrero será un paso decisivo para determinar si la reforma avanza al pleno del Senado y se convierte en una realidad en los próximos años.




