Rafael Márquez, exseleccionado nacional y actual auxiliar técnico del Tri, denunció públicamente la existencia de prácticas de corrupción en el futbol formativo de México, particularmente en las categorías infantiles y juveniles.
Durante su participación en el segundo Congreso del Futbol Formativo, Márquez señaló que en algunos espacios de desarrollo deportivo se han normalizado conductas indebidas, como la exigencia de pagos o favores a cambio de oportunidades para que jóvenes jugadores puedan participar o mantenerse en equipos. El exdefensa calificó estas prácticas como dañinas para el crecimiento del talento y para la credibilidad del deporte en el país.
El exjugador del Barcelona afirmó que uno de los motivos que influyó en su decisión de regresar a México, tras su etapa como entrenador en Europa, fue contribuir a transformar las estructuras desde las bases y promover un entorno más transparente y justo para los futbolistas en formación.
Las declaraciones del también cinco veces mundialista reabren el debate sobre la falta de regulación y supervisión en academias y fuerzas básicas, un tema que ha sido señalado en diversas ocasiones por entrenadores y exjugadores, pero que pocas veces se aborda de manera directa en foros públicos.
Hasta el momento, no se han anunciado investigaciones formales derivadas de sus declaraciones, pero sus palabras han generado reacciones dentro del ámbito deportivo y entre aficionados, quienes exigen mayor transparencia en el proceso de formación de nuevas generaciones de futbolistas.




