La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) reabrió el espacio aéreo sobre El Paso, Texas, apenas horas después de haber anunciado una suspensión que duraría 10 días y que habría paralizado todos los vuelos en el Aeropuerto Internacional de la ciudad.
La restricción había sido emitida inicialmente por “razones especiales de seguridad” y estaba programada para comenzar la noche del 10 de febrero y extenderse hasta el 20 de febrero, afectando vuelos comerciales, de carga y de aviación general en la zona de El Paso y áreas cercanas como Santa Teresa, Nuevo México.
Sin embargo, la FAA informó posteriormente que el cierre fue levantado y aseguró que no existe amenaza para la aviación comercial, por lo que las operaciones se reanudarán con normalidad.
Funcionarios locales criticaron la falta de aviso previo y señalaron que no había evidencia de un riesgo inmediato para la comunidad. La congresista Veronica Escobar expresó preocupación por la poca claridad en la decisión inicial.
El aeropuerto había recomendado a los pasajeros mantenerse en contacto con sus aerolíneas ante la incertidumbre, pero con la reapertura, los vuelos regresan a su operación habitual, aunque la FAA no detalló las causas específicas del anuncio original.




