Bad Bunny volvió a sacudir la industria del entretenimiento al convertir su show de medio tiempo en el Super Bowl LX en el más visto de toda la historia del evento. La presentación del artista puertorriqueño fue seguida por aproximadamente 135.4 millones de espectadores, superando cualquier registro previo y consolidando su impacto global.
Con esta cifra, Bad Bunny dejó atrás el récord que hasta ahora pertenecía a Kendrick Lamar, quien en el Super Bowl LIX había alcanzado cerca de 133.5 millones de televidentes. El nuevo dato no solo marca un hito para la música latina, sino que también redefine el alcance cultural del espectáculo deportivo más importante de Estados Unidos.
La diferencia es aún más notable al compararse con otros shows emblemáticos. En el Super Bowl LIV, la presentación conjunta de Shakira y Jennifer López reunió alrededor de 103 millones de espectadores, mientras que actuaciones de figuras como Rihanna, Lady Gaga, Katy Perry y Usher se mantuvieron por debajo de la barrera de los 120 millones.
El impacto del show de Bad Bunny se reflejó también en redes sociales, donde clips, comentarios y reacciones se multiplicaron en cuestión de minutos, reforzando la percepción de que su actuación trascendió lo musical para convertirse en un fenómeno cultural.
El Super Bowl LX no solo será recordado por el partido, sino por el momento en que un artista latino rompió todas las marcas de audiencia y se colocó en la cima de los espectáculos de medio tiempo, dejando claro que su alcance va mucho más allá de los escenarios tradicionales.




