Ghislaine Maxwell, exnovia y colaboradora de Jeffrey Epstein, se negó a declarar ante el Congreso de Estados Unidos durante una comparecencia solicitada por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.
La exasistente del financiero, actualmente condenada a 20 años de prisión por su participación en una red de tráfico sexual de menores, fue interrogada mediante videoconferencia, pero decidió no responder a las preguntas al acogerse a su derecho constitucional bajo la Quinta Enmienda, que protege contra la autoincriminación.
Legisladores señalaron su decepción ante la negativa, ya que buscaban obtener información adicional sobre posibles cómplices y vínculos dentro de la red de Epstein. El presidente del comité, James Comer, calificó el silencio de Maxwell como frustrante para los esfuerzos de investigación.
De acuerdo con sus abogados, Maxwell estaría dispuesta a colaborar únicamente si se le otorgara algún tipo de inmunidad o clemencia presidencial, lo que ha generado debate entre legisladores y opinión pública.
La negativa ocurre mientras el Congreso mantiene abierta una investigación más amplia sobre el alcance de la red de Epstein y sus conexiones con figuras influyentes en distintos sectores.




