La edición 2026 de los premios Grammy, celebrada en Los Ángeles, no solo destacó por la música y los galardones, sino también por convertirse en un escenario de fuertes denuncias contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Varios artistas aprovecharon sus discursos y apariciones públicas para expresar su rechazo a las políticas migratorias y a las redadas y deportaciones que han generado controversia en el país.
Bad Bunny, al recibir el premio a Mejor Álbum de Música Urbana, inició su mensaje con la frase “Fuera ICE” y defendió la dignidad de las personas migrantes, afirmando que “no somos salvajes, no somos animales, no somos aliens”, haciendo un llamado al amor y la unidad frente al odio.
Por su parte, Billie Eilish también se pronunció tras ganar Canción del Año, señalando que “nadie es ilegal en tierra robada” y alentando a la audiencia a seguir alzando la voz y protestando contra las injusticias.
La manifestación no se limitó a los discursos. Artistas como Justin Bieber, Kehlani, Amy Allen y otros portaron pines con la leyenda “ICE Out” durante la alfombra roja y la ceremonia, como símbolo de apoyo a la comunidad migrante.
Las declaraciones reflejan cómo un evento musical de alcance global se ha convertido también en un espacio para visibilizar demandas sociales y políticas, en medio de un contexto de creciente tensión por las políticas migratorias en Estados Unidos.



