Fuerzas estadounidenses aseguraron en el mar Caribe al buque Veronica III, de bandera panameña, como parte de una operación para reforzar el cumplimiento de sanciones relacionadas con el comercio de petróleo venezolano.
De acuerdo con reportes oficiales, la embarcación fue interceptada por elementos de la Guardia Costera y del Comando Sur de Estados Unidos en el marco de un despliegue dirigido a detectar y detener buques que operan presuntamente en violación de restricciones internacionales. La acción forma parte de una serie de aseguramientos realizados en la región en los últimos meses.
El caso tomó mayor relevancia luego de que The New York Times informara que la embarcación habría cambiado de nombre y manipulado o falsificado sus coordenadas a inicios de enero, una práctica asociada a lo que se conoce como “flota fantasma” o shadow fleet, integrada por barcos que alteran su identidad y desactivan sistemas de rastreo para dificultar su monitoreo.
Registros marítimos abiertos indican que este tipo de buques suelen modificar nombre, bandera y datos de localización como estrategia para eludir controles y sanciones internacionales.
Hasta el momento, no se han reportado incidentes mayores durante el aseguramiento, mientras continúan las investigaciones sobre las operaciones y antecedentes del Veronica III.




