Los presuntos extorsionadores fueron detenidos cuando cobraban dinero a una comerciante; uno de ellos resultó ser objetivo prioritario por generar violencia en la zona.
Lo que parecía un cobro “puntual” terminó en choque, detención y traslado al Ministerio Público. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC CDMX) detuvieron a dos presuntos extorsionadores en la alcaldía Álvaro Obregón, uno de ellos identificado como generador de violencia en la demarcación.
Los hechos ocurrieron en la colonia Lomas de Capula, cuando agentes de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) atendieron un reporte del C2 Poniente. Una comerciante solicitó apoyo tras señalar que dos hombres la obligaron, mediante amenazas con una pistola, a entregar dinero en efectivo para evitar daños a su persona y a su negocio, ubicado en el cruce de Marco Polo y Pino.
En el lugar, los policías se entrevistaron con la afectada, una mujer de 30 años, propietaria de una tortillería, quien explicó que, por temor, realizó el pago exigido, aunque posteriormente decidió denunciar vía el 911.
Al notar la presencia policial, los sospechosos intentaron escapar a bordo de un automóvil gris, pero la huida terminó abruptamente cuando chocaron contra un camión de transporte público. Sin más opciones, fueron interceptados y sometidos a una revisión preventiva, conforme a los protocolos policiales.
Durante la inspección, los agentes aseguraron una réplica de arma de fuego color negro, un cargador con seis cartuchos de latón y 21 mil 100 pesos en efectivo, monto que la comerciante reconoció como el dinero entregado minutos antes.
Los detenidos, de 19 y 31 años, fueron informados de sus derechos constitucionales y puestos a disposición del Ministerio Público, junto con lo asegurado, para definir su situación jurídica.
La historia no terminó ahí. Tras el cruce de información con la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, se descubrió que el detenido de 31 años se había identificado con un nombre falso y que en realidad es un objetivo prioritario generador de violencia, con un ingreso al Sistema Penitenciario en 2022 por delitos contra la salud. Su acompañante, de 19 años, también cuenta con un antecedente penal por el mismo delito en 2025.
Esta vez, la “cuota” les salió más cara de lo esperado.



