
La Comisión Europea (CE) anunció este jueves una multa de 120 millones de euros —equivalentes a casi 140 millones de dólares— contra la red social X, propiedad de Elon Musk, por incumplir obligaciones clave de transparencia contempladas en la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés). Se trata de la primera decisión sancionadora contra una gran plataforma por violar esta normativa comunitaria.
Según detalló la CE, las infracciones de X abarcan diseño engañoso en su sistema de verificación azul, falta de claridad en su repositorio publicitario y restricciones injustificadas al acceso a datos públicos para investigadores. La sanción se reparte en tres bloques: 45 millones de euros por el uso engañoso de la insignia azul, 35 millones por irregularidades en la transparencia de anuncios y 40 millones por limitar el acceso a información necesaria para la investigación independiente.
La plataforma cuenta ahora con 60 días hábiles para informar a Bruselas sobre las medidas que adoptará para corregir el uso engañoso de sus verificaciones. Además, tendrá 90 días hábiles para presentar un plan de acción que subsane las deficiencias en el repositorio de publicidad y garantice el acceso adecuado a los datos públicos.
El Consejo de Servicios Digitales, un organismo consultivo independiente, dispondrá de un mes para evaluar dicho plan, tras lo cual la Comisión tendrá otro mes para emitir su decisión definitiva y fijar los plazos de aplicación. El incumplimiento podría derivar en multas coercitivas periódicas.
Falta de transparencia y barreras a la investigación
La CE señaló que el actual sistema de verificación de X permite que cualquier usuario pague por obtener la marca azul, sin una comprobación robusta de identidad. Esto, advirtió, compromete la capacidad del público para identificar cuentas auténticas y evaluar la credibilidad del contenido.
En cuanto al repositorio publicitario, la Comisión denunció barreras de acceso, ausencia de información esencial —como el contenido del anuncio, el tema, o la entidad jurídica que lo financia— y limitaciones que impiden evaluar riesgos en la difusión de publicidad digital.
Respecto al acceso a datos, Bruselas reprochó que X prohíba a investigadores obtener información de manera independiente —incluido el rastreo automático— y establezca restricciones “innecesarias” que complican el análisis de fenómenos como la manipulación informativa.
La decisión se suma al procedimiento formal iniciado el 18 de diciembre de 2023, que investiga si la plataforma incumplió la DSA en materia de difusión de contenido ilegal y medidas contra la desinformación. En 2024, la Comisión ya había emitido conclusiones preliminares sobre estas prácticas.
Respuesta internacional
Ante las críticas surgidas en Estados Unidos sobre la legislación digital europea, la portavoz jefa de la Comisión, Paula Pinho, afirmó que ambas partes han “acordado no estar de acuerdo” respecto a la interpretación estadounidense, reiterando que la normativa no busca censurar contenidos.
Por su parte, el portavoz comunitario Thomas Regnier subrayó que la sanción se basa exclusivamente en obligaciones de transparencia, no en políticas de moderación.



