El narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable este lunes ante un tribunal federal de Estados Unidos por delitos relacionados con el tráfico de drogas, un giro que contrasta con su postura del año pasado, cuando se había proclamado inocente.
Conocido como “El Güero”, Guzmán López admitió los cargos de narcotráfico y crimen organizado en la Corte de Distrito para el Norte de Illinois, ubicada en Chicago, una de las sedes judiciales clave para los casos vinculados al Cártel de Sinaloa. Su aceptación de culpabilidad marca un nuevo capítulo en los procesos federales dirigidos contra miembros de Los Chapitos, la facción encabezada por los hijos del antiguo líder del cartel, actualmente preso en Estados Unidos.
Aunque los detalles precisos de su acuerdo con la fiscalía no fueron revelados de inmediato, la declaración de culpabilidad abre el camino a una futura sentencia que podría incluir una larga pena de prisión, así como posibles medidas de cooperación con las autoridades estadounidenses.
La admisión de Guzmán López se suma a los múltiples procesos que Washington ha impulsado contra la estructura operativa del Cártel de Sinaloa, especialmente en el contexto del combate al tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas hacia territorio estadounidense.



