La congresista republicana de Estados Unidos María Elvira Salazar acusó al gobierno de México de participar en un esquema de “esclavitud moderna” por la contratación de médicos cubanos mediante acuerdos con el gobierno de Cuba, al que también señaló por violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Durante declaraciones públicas y en intervenciones ante el Congreso estadounidense, la legisladora afirmó que miles de médicos cubanos trabajan en México bajo un modelo en el que el Estado cubano recibe la mayor parte del pago, mientras que los profesionales solo perciben una fracción de su salario, lo que —según Salazar— constituye trabajo forzado.
La congresista sostuvo que este esquema podría violar las disposiciones laborales y de derechos humanos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el cual prohíbe el trabajo forzado y la trata de personas. Asimismo, señaló que los pagos realizados por México benefician económicamente al régimen cubano, al que calificó como autoritario.
Salazar también criticó el respaldo político del gobierno mexicano a Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, argumentando que México mantiene una política exterior que —en su opinión— favorece a gobiernos señalados por violaciones a los derechos humanos en la región.
Por su parte, el gobierno de México ha rechazado las acusaciones, defendiendo la contratación de médicos cubanos como parte de acuerdos de cooperación internacional destinados a cubrir la falta de personal médico en zonas rurales y marginadas. Las autoridades mexicanas han insistido en que los profesionales trabajan de manera voluntaria y bajo condiciones legales.
Hasta el momento, no existe una resolución judicial ni un pronunciamiento definitivo de organismos internacionales que confirme que México incurre en “esclavitud moderna” o violaciones al T-MEC por estos convenios. El tema, sin embargo, ha reavivado el debate internacional sobre las misiones médicas cubanas y sus condiciones laborales.




