Lo que debía ser un partido amistoso lleno de nostalgia entre leyendas del América y Chivas terminó en polémica, luego de que Cuauhtémoc Blanco agrediera con un manotazo en el rostro al portero rojiblanco Sergio Hernández, provocando tensión inmediata en el campo y un debate nacional sobre la conducta del exfutbolista.
El incidente ocurrió tras un roce entre ambos jugadores. De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, el guardameta empujó a Blanco por la espalda durante una jugada. El exseleccionado mexicano respondió de forma abrupta: giró y lanzó un fuerte manotazo directo al rostro de Hernández, quien cayó al césped mientras compañeros se acercaban a increpar al exdelantero americanista.
El partido fue pausado mientras los jugadores de ambos equipos intervinieron para evitar que la situación escalara. Segundos después, el portero logró ponerse de pie y Blanco extendió la mano para disculparse, intentando calmar el ambiente, aunque la tensión ya había estallado en la cancha y en la tribuna.
La escena se viralizó rápidamente y avivó el debate sobre la actitud del ahora político, quien ya había protagonizado otras acciones controversiales en encuentros de veteranos, incluyendo entradas fuertes y discusiones con exrivales. Para muchos aficionados, estos partidos deberían ser un espacio de convivencia, memoria y espectáculo familiar, no de violencia o confrontación.
Especialistas deportivos señalaron que este tipo de incidentes daña la imagen de los juegos de leyendas, encuentros que se organizan para causas benéficas o para reunir a ídolos históricos del futbol mexicano. El Clásico de Leyendas, que suele ser celebrado con ambiente festivo, terminó opacado por el choque entre Blanco y el guardameta.
Hasta el momento, los organizadores no han emitido un comunicado formal, pero se espera que revisen protocolos y lineamientos para mantener el espíritu deportivo en futuros eventos.
